Provinciales

ABIGEATO Un golpe al esfuerzo

Ya no se habla de un animal faenado para llevarse la carne, sino de tropas enteras robadas en arreo.

Si bien es un problema centenario, con el cual los ganaderos deben convivir, en los últimos meses el sector vio incrementados los delitos rurales, particularmente el robo de haciendas de los campos, situación que ha despertado gran preocupación en la actividad. Los casos de abigeato aumentaron considerablemente durante este año, y la mayor preocupación pasa por tratarse de robos considerables, de lotes completos de animales en pie.

Lamentablemente, el problema del abigeato está casi naturalizado en el campo. El productor ganadero conoce la situación e incluso en muchos casos tiene como un ítem en su balance empresarial la hacienda que se pierde por robo.

No obstante, la inseguridad en las zonas rurales y particularmente en la ganadería, se vio incrementada en los últimos meses, y desde el sector advierten que el robo de ganado se incrementó considerablemente este año. En algunas regiones puntuales la situación es peor, pero lo señalan como un problema en general para establecimientos de todo tipo: pequeñas explotaciones, campos medianos y grandes estancias.

Sin embargo, en el sector ganadero advierten que el problema ahora va más allá del robo de un animal para faenarlo en el mismo lugar del hecho y llevarse la carne. En las últimas semanas se han producido hurtos importantes de hacienda en pie, con lotes completos que desaparecieron de los campos.

La semana pasada, un productor de la zona de San Lorenzo denunció que dos animales de su propiedad aparecieron con las orejas mutiladas para cambiarle las caravanas, y la marca de fuego borrada. “Es una acción para llevarse la hacienda en pie, cargarla en una jaula y mandar a faena”, sostuvo este productor en declaraciones radiales.

La zona de San Lorenzo, en el departamento Saladas, es una de las indicadas como muy complicadas en materia de “cuatrerismo”. “Valoramos la predisposición de las autoridades provinciales, porque el ministro (Juan José) López Desimoni y el mismo gobernador Valdés se pusieron a disposición cuando les comenté el problema, y nos consta que están trabajando para erradicar el problema”, señaló el productor. No obstante, apuntó contra el trabajo de las fuerzas de seguridad en los pueblos del interior. “Hay que hacer las denuncias, para que los hechos se conozcan, porque muchas veces el procedimiento de la Policía no es el más efectivo”, señaló el ganadero y empresario correntino.

Esta semana se conoció otro caso particular: el robo de 28 vacas preñadas de la raza Brangus, de una estancia ubicada en la zona de Pedro R. Fernández, en el departamento San Roque. Hacienda muy reconocida en la zona, de una estancia importante ubicada en esa localidad.

Según relató el productor damnificado, las vacas se encontraban en un potrero al que habían sido trasladadas para parir hace algunos días, y cuando el fin de semana hicieron el conteo de la hacienda, faltaban estas 28 vacas. “Encontramos algunos alambrados rotos y huellas, pero después se perdían y no pudimos seguir el rastro”, comentó el productor.

Se estima que las pérdidas por este robo rondarían el millón y medio de pesos, teniendo en cuenta la calidad de las vacas, que a la vez estaban con avanzado estado de preñez.

“Hicimos la denuncia en el Priar de San Roque y se le estaba tomando declaración al personal del establecimiento y los campos vecinos; están investigando con apoyo del Priar de Corrientes”, contó el productor damnificado.

Denuncias

Si bien los productores ganaderos tienen casi naturalizado el problema del robo de hacienda, muchas veces los trámites para denunciar abigeato resultan tediosos y costosos. Y muy pocas veces los delitos tienen resolución.

“Cuando un productor nota faltante de ganado en su hacienda, debería ir a la Policía y hacer una denuncia, normalmente, la Policía aconseja hacer una exposición”, explicó ayer en declaraciones a Radio LT 7 el productor “Quico” Pando. El ganadero prosiguió explicando que “a los diez días que uno denuncia, vienen al campo a hacer la visita al establecimiento, piden un cordero, piden gasoil, y luego no pasa nada. No es serio”, comentó el productor.

Cabe señalar en este sentido que la provincia cuenta con una Ley de Fiscalías Rurales (N° 5691/06), que fue aprobada en el año 2006, aunque hasta ahora la única dependencia judicial de investigación rural que se creó está ubicada en Mercedes. Fuente «El Litoral».-

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